La Cultura de la Ilegalidad

La gran mayoría de las personas asocia la participación ciudadana y la rotación de la clase dirigente con el concepto de democracia, sin embargo uno de los elementos esenciales del Estado Constitucional y Democrático de Derecho (y al cual no todos asociamos inmediatamente con la democracia), es el respeto y garantía de los derechos fundamentales.

Los derechos fundamentales los tiene cualquier persona por el hecho de ser persona, y se encuentran positivizados (plasmados) en la Constitución, sin embargo ¿cómo podemos hacer valer nuestros derechos si existe un profundo desconocimiento de la Constitución y de la Ley en general?

En 2011 el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM realizó un estudio en el cual entrevistó a 2208 personas mayores de 15 años en el que el 92% de los encuestados afirmaron conocer poco o nadleya nuestra Ley fundamental.

Probablemente podríamos encontrar una justificación del desconocimiento de la Carta Magna en el hecho de que ésta se encuentra en un proceso constante de reformas (como resultado de esto tenemos un texto constitucional cada  vez más largo y difícil de comprender), sin embargo quizá esto tenga que ver con un problema de fondo en nuestra sociedad; el mexicano tiene a la ilegalidad como modus vivendi.

Muestra de esto es que la encuesta realizada por el I.I.J. arrojó que el 32% de las personas están de acuerdo en que se torture a los narcotraficantes con tal de obtener información y el 31% no tendría problema en que la autoridad matara a un miembro de la delincuencia organizada aún cuando existiera la posibilidad de llevarlo ante un juez. Un buen número de estas perso131626_AutodefensasHansnas son las que posteriormente se quejan del mal trabajo que hacen los gobernantes (el 73% de los encuestados creen que el país se encuentra igual o peor de lo que se encontraba en el pasado), sin embargo no se observa que ellos mismos estén dispuestos a colaborar en la construcción del régimen democrático en nuestro país. No hay duda de que hace falta gente de calidad (intelectual y moral) en el gobierno pero por el otro lado también hace falta que nosotros, los ciudadanos, nos preocupemos por ser más participativos en la vida de nuestro país (sólo el 13% afirmó estar interesado en los asuntos públicos del país).

Otro dato alarmante que nos entrega la encuesta del I.I.J. es que el 59% de los mexicanos colocan a la “obediencia a la autoridad” como el valor más importante que se le debe inculcar a los niños cursando la educación básica; sin duda esto es algo importante que se le debe enseñar a los jóvenes pero ¿en qué lugar ponemos a la libertad, la tolerancia, el respeto de la dignidad humana, etc.?

La oportunidad de construir un mejor país la encontramos en nosotros mismos, empezando por procurar conocer y cumplir nuestras leyes con el objetivo de poder exigirle lo mismo a los gobernantes, todo esto en aras de poder adoptar a la democracia como un verdadero estilo de vida que permee en todos los aspectos de nuestra sociedad.

Fuente: UNAM, Cultura de la Constitución en México. Una encuesta Nacional de actitudes, percepciones y valores.

-CMG

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