Sobrevivir a la Universidad, siendo foráneo.

Extra Extra! Foráneo sobrevive a la Universidad!

Ciudad de México a 3 de enero de 2017, se reporta un sobreviviente más al caos de los primeros años de vivir sólo en una ciudad enorme y con todas las facilidades dadas por sus padres. Asimismo, el joven nunca ha sido detenido ni llevado al torito, reportan las autoridades locales.

Tal vez esté exagerando con el título. Si hubiera escrito este post en los primeros años de la carrera, se llamaría: “Las reglas de la fiesta de traje”, “Crónicas de las pedas de un estudiante huevón” o tal vez promocionando frases como “Atínale a la taza porfa” “Aquí haz tu desmadrito pero mañana cáele a limpiar”. Sin embargo, una vida así es insostenible, uno tiene que crecer.

Creo que lo que más te preocupa como estudiante (al principio y todo el tiempo) es saber si escogiste bien la carrera, pues vas a invertirle mínimo cuatro años y sabes que después de la licenciatura vienen otros estudios de especialidad, tienes que buscar trabajo y probablemente es lo que harás siempre. Además, agrégale los retos a los que te enfrentarás viviendo sólo en una ciudad desconocida, en fin, ¡Es la decisión que puede cambiar tu vida!

Pero tranquilo, aquí te cuento cómo hacerle en unos sencillos pasos:

1. Date cuenta que creas tu camino

A esa edad puede que seas un junior que piensa que lo puede todo, estás grafiteando paredes de tu colonia, eres alguien que se la pasa juzgando a los demás, piensas que siempre vas a ser joven, sin responsabilidades y que todo está solucionado por los adultos responsables.

Poco a poco, vas a experimentar uno de los valores más peleados por la humanidad, por lo que se ha derramado sangre inocente: ¡¡La libertad!!, tú la tienes, así nada más, por millennial (O como se le denomine a las nuevas generaciones).

Por lo tanto, tú eres dueño de tu vida, de tus acciones y de todas las decisiones que tomes, tómate tu tiempo en leer diferentes cosas, ver distintas películas, háblale a todos sin importar quién sea. Es una buena forma de cuestionarte y conocerte mejor.

2. Establece tus objetivos

Ahora que ya sabes quién eres. Ha llegado el momento de concretar ciertas metas.

Esta es la parte de los ¿Qué? o sea, ¿Qué espero al estudiar esta carrera? ¿Qué aprenderé a hacer? ¿Qué es lo que más me importa en la vida?

Lo fundamental es ser sincero contigo mismo, no tienes que publicarlo a los cuatro vientos.

Pueden ser infinidad de cosas, desde quiero ser administrador para trabajar en el negocio familiar hasta quiero estudiar para que mis papás me dejen en paz y ser el mejor jugando Warcraft.

No pienses que es una tontería lo que quieres hacer. Al final del día es tú vida y en el mundo actual, para todo hay mercado. Si a ti te gusta, estoy seguro que habrá cientos de personas más que también estén interesadas por lo mismo.

Cuando lo tengas establecido, eso será la base de tus decisiones.

3. Establece el camino para lograr tus metas

Pregúntate siempre, ¿Lo que estoy haciendo me lleva a cumplir o mejorar mis objetivos?

Por ejemplo, quieres ser un profesionista pero también lucir un cuerpazo. Pues te tendrás que ocupar de dos cosas:

  1. Tu alimentación. Esa dieta que normalmente llevan los estudiantes es lo peor del universo, imagínate llenarlo de papas fritas, tacos de canasta, alcohol y café, pero no te preocupes, si esta va a ser tu historia tu cuerpo no tiene que sufrir, mándanos un mensaje y ya vemos que hacemos.
  2. Hacer ejercicio. Sin duda es una acción titánica, ya tienes suficiente con el estrés de la escuela y los quehaceres del hogar, pero te prometo que si cumples muy bien tu horario, lo vas a agradecer.

O sea tampoco quiere decir que seas un robot y que cumplas al pie de la letra todo, date tus gustitos de vez en cuando, hasta se sienten mejor.

4. Cuida de tu persona

No te voy a decir que actúes con responsabilidad o que todo a su tiempo, no soy tu papá, lo que te digo es que vivas, que hagas lo que quieras pero siempre piensa por qué lo estás haciendo y cómo va a repercutir en tu persona.

Está bien que te valga lo que digan de ti, por ejemplo que te tachen de “ojo alegre”, pero date cuenta que una actividad sexual continua atrae innumerables riesgos, embarazo, infecciones, adicción, violencia.

Lo mismo con el alcohol y las drogas, está bien que te valga que te tachen de alcohólico o mariguano, pero ahorra más y cuando salgas pide tu taxi o chofer privado, si ya sabes como te pones, ¡¡Pa que le juegas al enmascarado!!

Puede ser que vivas en otro lugar que no sea la CDMX, pero en general, en cualquier ciudad, la noche es más peligrosa, hasta en la naturaleza, por eso hay muchos depredadores que salen sólo de noche.

Es una ley universal que ante toda acción hay una reacción. Pensar antes de actuar no requiere gran ciencia, si estás a punto de tomarte tres shots porque perdiste un reto y estás en una peda casera del amigo de un amigo tuyo, no seas idiota, prefiere que te digan coyón a hacer el oso de tu vida. Vomitar, ponerse nefasto, orinar en la vía pública no está nada cool.

Y por último, lo que más pesa, hacerte responsable de tu suciedad, nadie te va a tender la cama, lavar los platos, ropa, el baño(!!) las sábanas de tu cama, mover a su lugar los platos que te llevaste a tu cuarto, recoger la palomita voladora que se queda en la esquina, NADIE. A menos que vayas a seguir siendo hijo de papi y vaya alguien a seguir manteniendo tu huevonéz.

5. Diviértete a más no poder

Pues ahí está, ya sabes que vas a vivir una de las mejores etapas de tu vida, vas a tener una mejor idea de quien eres y vivirás al extremo. Por lo anterior no te preocupes, al final sólo tendrás recuerdo de lo bueno, porque si logras superar todas las adversidades (incluyendo terminar tu carrera) felicidades!!, la responsabilidad ya será un nuevo hábito en tu vida.

Entonces recuerda siempre que todo es un equilibrio, ya lo decía el mismísimo Aristóteles, “La felicidad reside en encontrar el punto medio de las cosas”.

-elHund

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